Amiga íntima de Maria Zambrano y Concha Méndez, con las que compartía afinidades intelectuales e inquietudes estéticas y vitales, Maruja Mallo escandalizó al Madrid de los años 30 al recorrer su calles de noche, acompañada de hombres y con la cabeza descubierta, algo impensable en la época. Eran los años en que Maruja creaba su propio lenguaje artístico, basado en el arte popular, en el cine, y en los ecos de las vanguardias (futurismo, surrealismo) que empezaban a llegar a España.
Aunque nació en Viveiro, Lugo, el año 1902, cursó sus primeros estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Avilés, Asturias, donde había sido destinado su padre, funcionario de aduanas. A los 20 años, becada por la diputación de Lugo, se matriculó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde estudió hasta 1926. Allí conoció a los jóvenes poetas y artistas que más tarde formarían la Generación ...