A medida que el tiempo pasa, las marcas que este deja se van haciendo cada vez más evidentes, especialmente en nuestro rosto.
A través de una serie de secretitos, se puede lograr disminuir el impacto de las mismas y otorgar a nuestra cara un aspecto mucho más fresco y jovial.
Por empezar, la limpieza del rostro debe realizarse como mínimo una vez al día. Para ello se deben utilizar jabones neutros, y asegurarse luego de su aplicación, que no hayan quedado restos del mismo. Para que esto no suceda, el enjuague del mismo se debe realizar con abundante cantidad de agua tibia.
Luego de lavar, debemos procurar que no queden restos de maquillaje alguno, ya que esto impide que los poros de nuestra piel respiren correctamente.
Un detalle muy importante, es el de llevar siempre protector solar, incluso los días nublados o en pleno invierno. Se sabe que los rayos solares son extremadamente nocivos ...