Llevo días tratando de averiguar qué zapatos calzaría la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, el día que se dirigió a los miembros y miembras del Congreso. Porque quizás si hubiera subido al estrado con zapatos de tacón de agujas y medias con costura, como las que aún conservo de mi madre, algunos escritores no hubieran arremetido contra ella con tanto furor. Uno de ellos, Arturo Pérez-Reverte, con una verborrea insultante nada apropiada y otro escritor y académico, Javier Marías, éste no la nombra, pero sí calza las A mayúsculas del dibujo introductorio de su artículo (en el enlace no aparece) con zapatos de aguja, además de dejar patente su postura en cuestiones lingüísticas sobre género. Ya hubo otro post aquí sobre las preferencias de estos dos señores sobre las mujeres. Al parecer, las mujeres a quienes desestimaba entonces -mujeres que no eran como las de antes-, son las mismas estúpidas, tontas o analfabetas que nombra Reverte en ...