La rutina, la convivencia y el paso del tiempo hace que las relaciones se enfrien cada vez más. Cuando nos acostumbramos a esa persona acabamos descuidándola y teniendo cada vez menos detalles que ayuden a mantener la ilusión.
Para que no te ocurra aprecia a tu pareja cada día como el primero y házselo saber demostrándoselo con pequeños detalles que no olvidaréis y harán mantener viva la llama del amor.
Cuando lleves un día dificil no esperes a desahogarte contándole todas tus quejas a tu pareja, o siendo más antipática y arisca. Él no tiene la culpa de tus problemas, en vez de pagar tus frustraciones con el, haz que te ayude a olvidarte de todo: prepara un baño relajante para dos con velas e incienso, pídele que te haga un masaje, y agradésecelo luego en la cama. Seguro que tu día pasa de negro a color de rosa.
Si llevas mucho tiempo ...