La “herencia” de los cuidados a la familia sigue impidiendo que la mujer llegue a puestos de responsabilidad. Es lo que vemos en la práctica y los últimos estudios confirman: el 30% de las directivas renuncian a su cargo al no poder conciliar trabajo y familia.
Asistimos con desaliento a la constatación de que después de la lucha por alcanzar el puesto de trabajo, éste no se puede conservar si no le entregas a la empresa igual dedicación que el hombre le ha dedicado siempre: reuniones a última hora, viajes, comidas de negocios… Son cosas que hay que suprimir cuando de atender a los hijos se trata. Esto se agrava si tu pareja tiene obligaciones similares; la mayoría de ocasiones, la que se sacrifica, sigue siendo la mujer.
A pesar de que también se observa, sobre todo en parejas jóvenes, que la organización del tiempo y atención a los hijos ...