Soy de esas mujeres que prefieren los bolsos grandes a los pequeños, pero grandes grandes, bolsos en los que me quepan: el móvil, el paquete de pañuelos, unas gomas del pelo, ganchos, pinzas del pelo, horquillas, paquete de chicles, llaves de casa, llaves del coche, llaves del garaje, monedero, billetero… y que todavía quede hueco para meter alguna bolsa de alguna compra express en alguna tienda, es decir, me reafirmo: ¡bolsos muy grandes!
Me podríais rebatir diciéndome que no vas a ir vestida de gala con un bolso grande, que es mucho más mono un bolso pequeñito tipo concha, sí, de esos en los que solo te cabe el brillo de labios y un billete bien doblado y poco más, pero esas ocasiones son contadas y para esos eventos me suelo dejar un bolsito negro, que es el color más combinable, siempre a punto por lo que pueda surgir.
La semana tiene ...