Estar embarazada no tiene por qué significar quedarte este verano en casa, siempre y cuando planifiques bien tus vacaciones y sigas unos pequeños consejos que te ayudarán a hacer tu viaje más llevadero.
Lo primero es elegir el destino, que no debería de estar a más de 500 kilómetros de tu ciudad de residencia. El mejor momento del embarazo para viajar es el segundo trimestre, ya que el bebé ya se ha desarrollado, y tú ya estarás acostumbrada a tu nuevo estado físico, aunque aún conservarás mucha movilidad, y el tamaño de tu abdomen no será un impedimento. Además, habrás dejado atrás las complicaciones y los síntomas molestos del primer trimestre.
Lo segundo es elegir el medio de transporte a utilizar. El barco no es muy recomendable, sobre todo si tienes propensión al mareo y las náuseas, así como tampoco resulta muy conveniente que pases demasiadas horas en un tren o un ...