La antigüedad
El espionaje ha sido llamado “la segunda profesión más antigua del mundo”, y es que ya para las primeras agrupaciones humanas era de vital importancia conocer de antemano los planes y el armamento con que contaban sus enemigos. Las mujeres siempre jugaron un papel destacado a la hora de obtener esta información, aunque su relevancia en este campo era tan menospreciada como el resto de sus actividades.
Las mujeres, por supuesto, no formaban parte del aparato militar ni de las estructuras de poder, así que no contaban como espía más que de una manera marginal y esporádica, generalmente contratadas o utilizadas para operaciones muy concretas en las se utilizaban ocupaciones tipicamente femeninas para acceder al circulo íntimo del contrario.
Las sirvientes eran generalmente esclavas, por eso no es de extrañar que escuchasen las conversaciones de sus amos, convenientemente ocultas en un rincón o tras una cortina, para luego transmitir la información de relevancia así obtenida. ...