Ante todo, para que nuestra convivencia salga bien, debemos afrontarla con una actitud que sea madura y realista, ante las expectativas que tengamos hacia nuestra pareja y la relación que podamos tener. También, debemos tener claro si queremos dar el paso. Si estamos seguros del paso que vamos a dar –vivir juntos es, entre otras cosas, realizar proyectos entre los dos, mejorar, hacer frente juntos a las dificultades-. Hay que tener en cuenta que la comunicación y el respeto son las claves para conseguir que dicha convivencia sea un éxito. Lo que importa no es hablar mucho, sino lograr comunicarse con éxito, saber qué es lo que busca el conyugué, cuáles son sus intereses, cuáles son sus necesidades, cuales son los casos que lo hacen sentirse contento o estar triste. La mejor forma de estar con la persona que amamos, es saber comunicarse y hacernos entender. Y, sobre todo, el ...
Versionando al inefable Mario Benedetti en su poema “Desde los afectos” diré “que en la vida, sin ciertas normas, se pierden las formas” ¿Qué nos ha ocurrido en este último medio siglo? De acuerdo que los usos y costumbres sociales van evolucionando con el tiempo pero en lo relativo a la cortesía, este cambio ha sido a peor.
La cortesía no es más que la escenificación de la educación y el respeto por los demás pero da la sensación de que poner en práctica esa deferencia es de débiles e incluso de sumisos y tiene un aroma a costumbres reaccionarias. Quizá haya sido un efecto colateral de haber avanzado en la igualdad de géneros y de clases sociales, pero no se deben confundir “las churras con las merinas”.
Si uno lee aquéllos manuales de urbanidad y buen tono, tan de moda en el siglo XIX y principios del XX y que ahora ...