Una de las mejores bazas de las que podemos aprovecharnos para mejorar la imagen personal es el color y, además, es un parámetro muy importante en la comunicación interpersonal.
Cuando se observan los colores, éstos producen un efecto sobre nosotros mismos y sobre los demás en base a varios parámetros. Se presentan cuatro reacciones diferentes:
- La primera es a nivel fisiológico: hay estudios que avalan la reacción que producen en el cuerpo los colores según su pigmentación. Por ejemplo, el verde relaja y el rojo y el amarillo elevan la presión sanguínea. Estas virtudes se utilizan en la decoración, en el diseño de envases, etc.
- Por otra parte, el entorno sociológico o cultural educa para interpretar simbólicamente los colores. Por ejemplo, el negro es el color del luto en nuestro entorno y el blanco en Japón. A nivel inconsciente se asocian los colores vivos (fucsia, azul turquesa, amarillo, naranja claro, etc.) ...