Cada vez son más las personas que deciden aprovechar las vacaciones de verano para ponerse en manos de un cirujano y corregir aquellas cosas de su anatomía con las que no se sienten plenamente satisfechos. A pesar de eso, son muchos los rumores y las leyendas urbanas que nos advierten de los peligros de pasar por quirófano en los meses de calor:
No te debes/puedes operar: La realidad es que uno puede operarse cuando le venga en gana, siempre que pueda permitírselo económicamente y que cuente con el beneplácito de su cirujano.
Los hematomas te impedirán tomar el sol: ¿Desde cuándo un hematoma ha sido un impedimento para ponerse morena? Lo cierto es que podrás tomar el sol pasados quince días desde la intervención, aunque siempre vendrán bien los protectores solares.
La inflamación empeora con el calor: Lo que empeora es la sensación subjetiva, pero normalmente quien se puede permitir una operación de ...