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Las mujeres también son asesinas.

Autor: Laurap

Os animo a reflexionar sobre el caso de Idoia López Riaño. “La Tigresa”. Fue condenada en 2003 por un atentado cometido 17 años antes, que fue el segundo más sangriento de la historia de la banda armada, después del de Hipercor, Barcelona.

Idoia Lopez Riaño

Esta mujer, de belleza increíblemente serena y poética, con una cultura muy por encima de la media, con sus propios ideales (correctos, o no), y con, vamos a decirlo, un par de huevos. Porque, al margen de las víctimas, para quitar la vida hay que tener un par de huevos, cuando lo haces por política. En el juicio no reconoció los Tribunales Españoles.
¿Qué vagará por su mente? Ahora está en prisión, su cuerpo. Concedió hace relativamente poco tiempo una entrevista, es poco usual eso… a una escritora que escribió un libro de diferentes “terroristas”, y me remito a sus palabras, “ni son todos los que están, ni están todos los que son.”

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1 Comentario

Emilia Oliva dejó un comentario el 16 Julio 2008 a las 21:59
  1. La palabra también es un arma y así está empleada en las notas de tu comentario. Es un arma perversa cuando se utiliza para disfrazar o enmascarar la verdad. No lo dices, pero subyace la intención en la forma de decirlo.
    Esta mujer, de belleza increíblemente serena y poética (¿la belleza del que mata le eximiría de la condena?), con una cultura muy por encima de la media (¿la cultura del asesino le eximiría de la culpa?), con sus propios ideales (correctos, o no) (¿tener una razón o un idea para el crimen es atenuante suficiente?), y con, vamos a decirlo, un par de huevos (¿la valentía sería un atenuante?).
    Porque, al margen de las víctimas (Esa nada incómoda que nada pinta a la hora de la acusación), para quitar la vida hay que tener un par de huevos, cuando lo haces por política (¿el crimen político es legítimo?¿Tendríamos que hacerle un monumento?).
    En el juicio no reconoció los Tribunales Españoles ( Se te olvida añadir que en el hecho de asesinar por sus ideas implica no reconocer el derecho a la vida de todo aquel que no comparta ese ideario, cree estar en posesión de una verdad más alta).
    ¿Qué vagará por su mente? Ahora está en prisión, su cuerpo. Concedió hace relativamente poco tiempo una entrevista (¿se trata de alguien ilustre que haya aportado algo importante al desarrollo y bienestar de la humanidad?), es poco usual eso… a una escritora (¿Cómo se llama la escritora?) que escribió un libro (¿Cuál es el título del libro?) de diferentes “terroristas”, y me remito a sus palabras, “ni son todos los que están, ni están todos los que son.” (¿Y esto qué significa? ¿Que es inocente porque otros que también colaboran en asesinatos no están encarcelados?)

    En este país tenemos tendencia a afiliarnos siempre del lado del criminal. Hemos hecho héroes de gran popularidad a los asaltantes de caminos. Claro cuando la bolsa es de otro. Cuando el asalto es a lo propio, entonces clamamos justicia.
    Lo más terrible de todas las palabras que has escrito es esa aclaración que no deja lugar a dudas “Porque, al margen de las víctimas “, es lo mismo que podrían haber dicho los exterminadores de un campo nazi: hicieron en un tiempo record un trabajo que exigía una enorme organización y coordinación, lo llevaron a cabo sin un fallo, y el ideal era correcto “mejorar la raza humana con criterios racionales y científicos”. Claro, al margen de las víctimas. Es ese pequeño matiz, el peso de un muerto en la balanza, el que hace que todo el ideario y la racionalidad salten por los aires.

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