Venus vs Marte
Hulna - Martes, 18 Septiembre 2007Mucho se habla de las técnicas amatorias, de los preparativos, de crear un ambiente propicio para el amor… ¿pero qué hay del, (llamémosle) “postcoito”? ¿Nos sentimos satisfechas las mujeres con esa fase posterior al encuentro amoroso? ¿Nos satisface el modo en que nuestro compañero se comporta una vez realizado el acto puramente sexual?
Para los hombres suele tener mucha menos importancia que para las mujeres. Aunque supongo que dependerá del carácter de cada uno/a, por lo general la mujer demanda una serie de caricias y arrumacos que nos haga sentir valoradas y amadas. Ya no se trata del típico “¿estás satisfecha?” que parecen necesitar los varones, como quien espera un aprobado en un examen erótico festivo.
La mayoría de las mujeres se quejan de la falta de dedicación e importancia que sus compañeros les dan a esta etapa del encuentro amoroso. Como si, una vez finalizado el acto sexual les quedara poco menos que decir aquello de “misión cumplida” y a otra cosa, mariposa.
Son múltiples las frases con las que se da por concluida esta fase postcoital. Desde la señalada más arriba hasta “ufff! Qué calor, voy a beber algo”.
¿Qué tal estaría permanecer abrazados un buen rato, en silencio, o en su defecto alguna palabra cariñosa alternándola con algún que otro arrumaco o beso que nos haga sentir amadas y respetadas?
Según algunos estudios, el hombre siente una especie de rechazo hacia la mujer una vez realizado el acto sexual por excelencia. Se podría traducir con un “bueno, ya déjame en paz, que yo me he quedado a gusto”.
No todos piensan en las necesidades afectivas de la mujer. Porque la gran mayoría no sabemos diferenciar entre amor y sexo, sino que lo vivimos como un todo. Y el periodo que sigue a la eyaculación no es un punto y aparte, sino una continuidad de la emotividad que hemos estado sintiendo durante todo el proceso amatorio.
Definitivamente seguimos siendo las unas de Venus y los otros de Marte. Tal vez sería cuestión de encontrar un “planeta” intermedio, donde seamos capaces de hablar el mismo lenguaje. O, en su defecto, que el hombre tenga interés en comprender y compartir la sensibilidad femenina. Es de suponer que cuando el amor existe, hay un empeño por satisfacer al otro, no de la manera que uno cree o piensa como la correcta, sino como realmente el otro necesita.
Sin duda la rutina nos hace cómodos y dejamos que se nos escape entre los dedos ese romanticismo necesario para mantener viva esa cursi llama del amor… pero que es tan vital para vivir la felicidad en pareja como un hecho real y prioritario.
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Últimos comentarios
hombre....eso depende del hombre tambien, no? hay tambien a quien le gusta estar un rato abrazaicos, como a nosotras....
En mi caso,la mayoria de las veces nos relajamos abrazaditos un rato y es estupendo.
jajajaja, Hulna....
Yo... bueno, a veces si, a veces no... esque todo depene de como haya sido el precoito, el coito... no?
Yo hablo hablo... mi pareja... casi siempre se duerme...jejej
Decid...¿todas estáis satisfechas de vuestros..."postcoitos"? :?