La botella - Los psicólogos hablan.
isabel - Domingo, 30 Diciembre 2007A punto estamos de terminar otro año y convendría que nos preguntáramos cómo lo vamos a terminar: ¿con la botella medio vacía o medio llena?.
Dice Martín Seligman, psicólogo de la Universidad de Pensilvania, que “el optimismo está muy relacionado con la responsabilidad que asumimos o no las personas ante aquello que nos ocurre. En definitiva, el optimista se hace y se sabe responsable de aquello que le sucede y, por tanto, se cuestiona qué es lo que puede hacer para rectificar, mejorar o cambiar una determinada situación.
Por el contrario, el pesimista tiende a sentirse impotente frente al mundo o incluso frente a sí mismo y espera pasivamente a que sean las circunstancias externas las que cambien.
Los optimistas tienden a interpretarse más como causas de aquello que les ocurre, mientras que los pesimistas tienden a sentirse efectos de las circunstancias exteriores.
Otra diferencia interesante es que el optimista tiende a percibir los aspectos positivos de sí mismo, del otro y de la realidad que le rodea, mientras que el pesimista se concentra en los aspectos negativos.
En consecuencia, las emociones del optimista se mueven en un espectro que incluye el coraje, el entusiasmo, la pasión, la confianza, la esperanza o el ver los errores como oportunidades par aprender.
Por su parte, el pesimista tiene un mayor riesgo de sufrir problemas emocionales, ya que demasiado a menudo el sentimiento de culpa e impotencia facilita la sensación de fracaso y la percepción de imposibilidad de cambio o mejora”.
Y para concluir, podríamos decir que tanto uno como otro acaban algún día muriendo; pero la diferencia está en cómo han vivido la vida.
Imprimir
Versión PDF
Enviar a una amiga

























Procesando tu solicitud...
Últimos comentarios
Si debo ser la primera en decantarse por una botella,(además de la del magníco 43), diré que en mi caso soy un extraño híbrido de ambas. Dependiendo del momento, si estoy sufriendo stress pues lo único que quiero es romper la botella encima de alguien. Luego, hay momentos de luz y parece que la botella está medio llena y se puede desdramatizar tus problemas. Esta desmitificación de lo importantes y graves que son nuestras circunstancias (también llamado "dejar de mirarse el ombligo") considero que es la clave para ser positivo. Otro asunto sería cómo conseguirlo,que no sé si es tan fácil.Y si algun@ de vosotr@s lo sabe... porfi que nos lo diga.
Interesantes de cualquier modo las teorías psicológicas de las que hablas.