ALGUIEN INTERESANTE
Valeria - Domingo, 18 Noviembre 2007Se acabó, vuelves a sentirte viva, serena, pero...
ALGUIEN INTERESANTE
Lo peor ya ha pasado. Tu relación se rompió y, tras el necesario duelo, estás serena. Habrán pasado seis meses, quizás un año, y notas que la vida comienza a sonreirte nuevamente. Has hecho nuevas amistades, has entrado en nuevos círculos, te has apuntado a un curso de tango, de pilates o de tai chí, y al fin te apetece de nuevo salir, abrirte al mundo. Vas a cenar, al cine, quizás a algún pub tranquilo. Incluso un par de noches te atreves a mover el esqueleto en la discoteca de moda. Unas veces te diviertes, pero la mayoría no tanto. No te encuentras del todo ubicada y piensas que es por la edad o porque crees que los demás notan que te sientes sola.
Divisas además un pequeño inconveniente que se va engrandeciendo conforme te vas relacionando más. Miras a tu alrededor y no ves a nadie que te guste, que te motive: en las boites ellos son demasiado jóvenes; en los pubs tranquilos, casi siempre van emparejados. El resto está ahí, pero tú desconfías, comparas, no te liberas del aura de soledad que te rodea.
La mayoría de tus amigas dicen que la culpa es tuya. Que nadie se te acercará si tu cara es de circustancias. Intentas, salida tras salida amoldarte, vestirte a la moda, sonreír, pestañear de la forma más sexy que recuerdas haber visto en las películas. Rara vez te fijas en alguien. Quizás porque intuyes que nadie se fijará en tí. Pero entonces...conoces a alguien interesante. Casi siempre será el amigo de la amiga de tu mejor amiga o compañera de trabajo. Suficientemente atractivo sin llegar a ser un guaperas insufrible. Tiene buena conversación, intereses afines, un trabajo estable. Te alegras, ¡por fin! alguien en condiciones. Pero... siempre hay un pero. Él está habitualmente rodeado de chicas. Tiene a su alrededor un explicable harén multicolor. Digo explicable porque, queridas, es un hecho: son mayoría las que están en busca de ese tipo interesante, culto y maduro. Te fijas en la competencia y ves que tienes pocas opciones. Las más guapas por lo obvio, las menos favorecidas porque hacen gala de una personalidad arrolladora. Tú, sin embargo, eres del montón, ni guapa ni fea, recién aterrizada de la colina de la timidez a un mundo competitivo, romántica a más no poder, pese a que el mundo que te rodea afirma que el gran amor no existe, que es una utopía desfasada.
¿Qué haces entonces? Desanimarte, porque te das cuenta de que no tienes nada que hacer, así que te retiras cobardemente. Piensas que ya no tienes edad para guerrillas amatorias. Y, por supuesto, pierdes la pequeña, pero posible, oportunidad de conocerle más a fondo, de intimar un poco, incluso de conseguir al menos un nuevo amigo. No lo hagas. Supera tus miedos, tus fobias, tu timidez, pero sin dejar de ser tú misma. Atrévete a marcar la diferencia, a no ser una más del corrillo. Y...¡suerte!
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Últimos comentarios
MI COMENTARIO:
Como dice alguna "las relaciones de pareja son muy complicadas" no descubrimos nada nuevo.
Tomo nota de lo que comentáis sobre no tomarlas demasiado en serio, soy una persona que lo da todo en la relación y eso AGOBIA A LOS POBRECITOS HOMBRES ¿hombres? ¡¡hay que fastidiarse!! Supongo que son inmaduros y egoístas, mis dos únicas experiencias fueron dolorosas, en ambas rompí yo la relación, en la última amando como una loca al elemento en cuestión, decía que tanto amor lo agobiaba...
Estoy en la etapa de superar el dolor, veo que habláis de 6-12 meses, no importa, pienso que son experiencias de las que sales reforzada y con los ojos más abiertos para no repetir los mismo errores. Y tal vez con ese aprendizaje la próxima vez lo hagamos mejor, por que nosotras también tenemos parte de culpa.
No os desaniméis las que estáis superando una ruptura, el tiempo que todo lo cura? no lo olvidéis.
Yo pasé recientemente un año sola, tras la ruptura de mi pareja. Fue duro, claro, pero, a la postre, uno de los más interesantes de mi vida. Encarrilé todas mis vocaciones, consolidé mi trabajo... podría decir que me encontré a mí misma.
Y es que emparejadas a veces nos perdemos... Hay que aprender a disfrutar una sola, a quererte; entonces, cuando has aprendido a no necesitar, el amor llega.
No le gusta ser necesario, sólo deseado.
Estoy de acuerdo contigo, Gloria. Más risa y menos tomárselo a pecho, que a fin de cuenta tenemos más en lo que pensar. Todo llega, en el momento que tiene que hacerlo, así que hay que frenar un poquitín la impaciencia. (Aunque a veces cueste)
Tampoco quiero decir que haya que ser recatada, sino que no tienes que poner tu corazón en eso. Hay que darle su justo valor. No creer que tus relaciones con los hombres son lo más importante de tu vida, sino algo que está ahí junto con otras muchas cosas y que tu valía no depende del éxito que tengas con ellos, sino de otros valores que una tiene. Qué hay que tomarselo un poco a risa, vamos, y no dejarse abatir porque una noche no hayas ligado. Ellos se lo pierden y ya aparecerá otro...
MMMmmm... hay veces que salen despavoridos, je je je... Es que les da un poquitín de miedo!!! Pero poquito a poco creo que se les puede ir acostumbrando, aunque a veces hay que enviarles señales de "no pasa nada" "que no te voy a comer"... je je
Hola Roserg, ¿tú crees que ellos están preparados para esos ataques frontales? Quizás las nuevas generaciones sí, pero de los de treintaytantos y más, no estoy muy segura. A ver si poco a poco se van acostumbrando a la nueva mujer, que tiene mucho que ofrecer!!
Es que siempre pensamos lo peor. Tenemos que dejar esos "malos rollos" y pasar al ataque frontal, tanto para hacer nuevos amigos como para ligar, pero es que el corazón roto muchas veces es el que nos para por el miedo que tenemos, pero hay que seguir, y lo mejor es rodearte de tus viejos amigos, sin excluir a los nuevos que puedas hacer.
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