Texto de Lola, la comentarista más activa de la página.
Para algunas mujeres esos momentos, en los que las hormonas se revolucionan, son un horror. Para ellas escribo especialmente esto. Reconozco que una de las mayores liberaciones de mi vida se produjo cuando me practicaron una extracción de útero y ovarios, afortunadamente por un problema de patología benigna.
Después de los consabidos nervios de la intervención quirúrgica, todo fue mucho mejor. Llegó la temida menopausia con la agradable sorpresa de no sentir apenas síntomas: algún sofoquillo fácil de aguantar, y nada más (sé que por desgracia, no todas las mujeres la viven igual), pero como para mí no supone ningún problema, al menos de momento; vivo la retirada de la regla como una bendición; y eso me hace recordar mis terribles meses de mujer fértil.
Por ello, pienso en las mujeres que aún tienen que sufrir todos los meses un calvario parecido: Reglas ...




