Hay días en los que, no sé por qué, pero soy más consciente del paso del tiempo. Es decir, de repente me paro a pensar y me digo ¡córcholis, que ya he crecido!
Ya no por la edad que tengo, que la muy puñetera va aumentando cada año, como el IPC, sino porque hace cuatro días era…. hace cuatro días y hoy, ya es hoy!
Entonces empiezo con mis elucubraciones del todo a cien.
Quiero volver a empezar, tener 12 años y preocuparme por aprender a atarme los cordones de los zapatos (bueno, quizás a esa edad ya iba siendo hora de que aprendiera a hacerlo, ¿no?) Pues aprender a atármelos con un nudo marinero!!!
Siento que yo no estoy preparada para ser mayor. Quiero ser una niña, saltar a la comba (eso aún lo hago a veces), llenar mis diarios con amores imposibles (mmm, también lo hago), pues… creer que Papa Noel existe ...
No lo entiendo.
Cuando salen determinadas actrices, modelos o cantantes por la tele, los hombres empiezan a ponerse algo… nerviosos (por utilizar un término discreto). Alaban, sin tapujos, los atributos de la señorita en cuestión, destacando su buena salud y sus “aptitudes” más destacadas. A mí no me que da más remedio que reconocer que la chica está muy bien (por no utilizar un término que suena más vulgar), pero, si me paro a analizar la situación y, a pesar de que las comparaciones son odiosas, me pregunto: ¿qué tiene ella que no tenga yo?
Si traslado la misma disyuntiva a, por ejemplo, la casa en la que vivo, encuentro bastantes diferencias entre las casas que salen en programas cómo “¿Quién vive ahí?”, y la mía. Si voy punto por punto, compruebo que en esas viviendas hay 7 baños, mientras que en la mía 2; esas tienen piscina, la mía no; tienen ...
El otro día, mientras esperaba mi turno en la peluquería, se me ocurrió leer una de esas revistas de consejos para mujeres. Era un número antiguo y creo que las recomendaciones eran dadas para pasar un verano deslumbrante, no sé de qué año, aunque supongo que podría aplicarlas también para éste.
Empecé echándole una ligera ojeada aunque pronto comencé a prestar más atención a los artículos, dispuesta a poner en práctica alguno de aquellos consejos, a ver si podría llegar a deslumbrar este verano.
Sin embargo, pronto perdí la cuenta de todo lo que tenía que hacer y no hacer para conseguir un pelo brillante, unos muslos sin celulitis, un bronceado perfecto, una piel elástica y sin arrugas, una mirada seductora, unos labios de escándalo, una sonrisa cautivadora, un estilo impactante y un cuerpo sexy.
No iba preparada para tomar apuntes y mi memoria no fue capaz de absorber tanta información. A la ...
Cómo me gustaría tener delante a ese tal metabolismo y decirle todo lo que pienso de él en su cara misma!
Sobre todo, a ese metabolismo que es capaz de hacer que una mujer (que nunca eres tú, casualmente) pueda comer todo lo que le apetezca y no engorde nada de nada. ¡No es justo! Mi metabolismo no es así, si es que lo tengo.
Según la definición de la Real Academia de la Lengua, “el metabolismo es el conjunto de reacciones químicas que efectúan constantemente las células de los seres vivos con el fin de sintetizar sustancias complejas a partir de otras más simples, o degradar aquellas para obtener estas”, lo que supongo que debe justificar que cuando engordas mucho sin, aparentemente, motivo alguno, es por culpa del metabolismo. O cuando un alimento que antes lo tenías prohibido, ahora resulta que no te engorda lo más mínimo, o viceversa, es por ...
He de reconocer que lo mío con el calzado es una relación de amor odio propia de la telenovela más empalagosa. Una fina línea los separa.
Por motivos saludables, he pasado una temporada llevando zapatillas de deporte, “pisacacas” y zapato plano en general. Tenía la necesidad de tener los pies lo más cerca del suelo posible y no me importaba lo más mínimo estar a la altura que mi constitución me ha dado. No podía ni pensar en la posibilidad de ponerme tacones y me parecía increíble cómo hacía unos meses, había estado subida a unos “andamios”. Ahora controlaba mis pasos, la velocidad, la posición en la que ponía un pie delante del otro.
Sin embargo, no sé qué fenómeno extraño se ha apoderado de mi voluntad pero llevo una semana subida a unos zapatos incómodos, altos y con una suela tan fina que si piso una hormiga me muerde el dedo ...
Nunca pensé que sería capaz de sacarle tanto partido al tiempo, al que tengo y al que no tengo.
La maternidad me ha proporcionado una cantidad de experiencias maravillosas y unas habilidades que no sabía que tenía.
Siempre me ha gustado ir algo arreglada; un poco de colorete, unos pendientes a juego con el jerséi, el pelo bien peinado… (bueno, bien peinado al menos para mí, aunque nadie más pueda ver la diferencia entre el peinado que llevo ahora y el de antes con un mechón ligeramente desplazado).
El tener hijos ha hecho que todas mis manías y mis exigencias estéticas hayan quedado relegadas y no porque cambian las prioridades, que también, sino porque tienes que administrar tu tiempo. Ya no puedo pasarme largos minutos frente al armario eligiendo la mejor opción ni luego probar todos los modelitos que he ido seleccionando. Tampoco puedo gastar el tiempo secándome el pelo dándole forma con ...
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Y ahora me toca comprar otro portátil al torpe de mi hijo que lo dejó caer y se ha muerto el pobrecito.
Si es que no tiene cuidado, van como locos a todas partes y se les olvida donde tiene la cabeza.
A ti te habrá pasado lo mismo, o ha sido a ti a la que le ha pasado, si es que esta vida que llevamos es muy agobiante, no digo estresante porque prefiero los términos españoles que los tenemos y ¡viva el español!
Bueno, he estado viendo y me han recomendado un portátil que se caracteriza por su dureza, ya me imagino que no para que le pase un elefante por encima, pero espero que lo suficiente como para que salga vivo de un golpe accidental o de una caída corta.
El precio no está del todo más después de ver los precios del mercado, aunque por ahora no se saber a ciencia ...
Con lo que me gusta la historia cuando mi marido me propuso un viaje a Roma la idea me pareció fabulosa.
Estuvimos en un hotel de 4 estrellas en una calle céntrica próxima a la estación de trenes y muy cerca de la zona histórica. El primer día nos dimos un palizón andando, lo normal al no conocer una ciudad.
Visitamos en nuestro segundo día las termas de Caracalla, que disfruté muchísimo y las catacumbas de San Calixto.
¡Jo! impresionantes, enormes, cientos y cientos de nichos recorren múltiples pasillos en un entramado laberíntico de pasillos donde de vez en cuando se abría un espacio mayor reservado a una única familia, evidentemente adinerada con pinturas de la época. Las explicaciones fueron, así mismo, muy buenas.
El tercer día, hicimos un recorrido guiado a los museos vaticanos, a la basílica de San Pedro, a las ruinas de la Acrópolis, el Panteón, el coliseo, a la plaza de Nabona ...
Las fiestas suelen ser excelentes excusas para encontrarse con gente querida, compartir un buen momento y charlar de lo que acontece. Sin embargo, la fiesta de Halloween, encierra un mito especial. La llamada noche de brujas, se compone de misterios y relatos oscuros, los cuales en ocasiones, se impregnan de gracia y sentido del humor.
Por ello, un detalle fundamental para que la fiesta de Halloween sea un éxito, es la decoración del lugar en la cual se llevará a cabo. Los motivos que siempre han identificado a esta fecha, son las calabazas ahuecadas, talladas en forma de caras (algo espectrales), las escobas voladoras y los infaltables sombreros de bruja o hechicera.
Con estos tres elementos, se puede lograr una ambientación fantástica, siempre y cuando, la iluminación acompañe la idea. Para ello, se sugiere apuntar a luminarias que permanezcan en penumbras, seleccionando colores amarillos u opacos. Las calabazas, pueden contener luces por ...