Nicky Hilton niega rumores sobre posible boda en Famosos y Corazón » Blog sobre famosos y celebrities
Posts de la categoría: Humor

En casa de la Gioconda

El sábado pasado salí a comprar una olla express Magefesa, que dicen que son las mejores. Por el camino pasé junto a un quiosco y vi un muestrario de revistas de hogar y decoración. Opté por la que me pareció más acorde a mi estilo y mis necesidades. Qué emoción, prometía resolver problemas en casas pequeñas.El […]

Posts relacionados

Maitena y sus estados alterados

Los sketches del estilo de “Camera Café” se han hecho tan famosos, que otros que lo fueron en el campo del periodismo en España son rescatados para la televisión, como la serie de Maitena publicada en El País Semanal en 1999 y en la revista El Jueves desde finales del 2001.
Estados alterados, basada en Mujeres […]

Posts relacionados

Vídeo interactivo

Que mejor para pasar este domingo de agosto que una aventura interactiva. 
Gracias al Cuchitril literario hemos descubierto
En busca de la panadería
la primera aventura gráfica vía Youtube, creada por Victor Losa y Cordero TV.  
¡Os gustará!

Posts relacionados

Recordando a Mafalda

Autor: yomujer
Fecha: 24 Feb 2007
Leyendo el otro día unos comentarios de esta misma página, recordé a Mafalda y me apeteció darla a conocer a quienes aun no tuvieron el gusto y volver a sonreír con sus ocurrencias.

Su creador fue Quino, pintor y dibujante publicitario, que, a petición de la UNICEF en el año 1977, ilustró con Mafalda y los demás personajes la Edición Internacional de la campaña mundial de la Declaración de los derechos del niño.

Ella es contestataria: odia el racismo (y la sopa) y se preocupa por la política, con lo que sus historietas nos acercan a los problemas sociales de la época de una forma muy humana y graciosa.

Pongo dos tiras de Mafalda: dad con el ratón a cada imagen; la primera tira consta de cuatro viñetas y la otra, de las restantes, claro.

Espero que os gusten.

Posts relacionados

¿Envuelto para regalo?

Autor: isabel
Fecha: 23 Dic 2007
Las maletas envueltas en papel transparente abundan en los aeropuertos ¡pobrecitas!, la veo pasar sobre la cinta en la recogida de equipajes y siempre me pregunto ¿ocultan algo muy preciado o los propietarios no quieren que sufran el menor rasguño? Nada más tonto, porque puede que al desliarlas no encuentren la punta y le hagan un corte con el cutter.

Parece ya un oficio instaurado en los aeropuertos, éste de envolver la maleta en papel transparente, con una máquina que gira rápida bajo la atenta mirada y ayuda de la azafata de turno. Pero lo que no sabía es que el gusto por envolverlo todo había llegado tan lejos.

Leo en la prensa (El país semanal 16-12-2007) que: “entre la Séptima y la Octava Avenida en la calle 26 al oeste de Manhattan espera escondida la Caja de Pandora, un enorme local en el que, entre otras cosas, envuelven en papel celofán a quien paga por ello”.

¿Complejo de pollo o bocadillo de jamón para no perder aroma? Ni mucho menos; es más atrevido, es la búsqueda de sensaciones: sentir que te asfixias mientras alguien muy sofisticado viene a rescatarte.

Lo malo es que lo van a tener que dejar pronto porque, según las últimas noticias, en EE.UU. se están concienciando de que los plásticos son malos para el planeta.

Posts relacionados

PREGUNTAS PELIAGUDAS

Autor: Valeria
Fecha: 20 Nov 2007
PREGUNTAS PELIAGUDAS

El martes pasado, mi hija pequeña (4 años recién cumplidos), me soltó, así de sopetón, su primera gran pregunta peliaguda. Mientras yo trataba de sortear el tráfico matutino camino del colegio, con voz melosa, de niñita inocente, me pregunta:
-¿Verdad mami que dos hombres no pueden casarse?
Trago saliva, porque a ver qué le cuento. ¿Esta niña no debería estar pensando en princesas, Winx y derivados? Trato de investigar un poco:
-¿Por qué me preguntas eso?- le digo, cometiendo mi primer error: nunca contestar una pregunta con una pregunta, pero…
-Es que mi seño me lo ha dicho, que dos hombres no pueden casarse, sólo un papá y una mamá, ¿verdad que no mami?
Es un asunto que no puedo tomarme tan a la ligera. Decidí hace un año, al igual que hice con su hermana mayor, inscribirla en un centro católico. La primera razón por la que me decanté por esa opción, fue porque me considero cristiana. Poco practicante, eso sí.
La segunda y quizás de mayor peso, fue que deseaba que les inculcaran una serie de valores que hoy en día parecen estar en desuso: respeto por las personas mayores, hacia la familia, hacia los profesores, humildad, generosidad, ayudar al prójimo, etc.
Supongo que éstos valores tratarán de inculcarlos de igual modo en los colegios públicos, no lo pongo en duda, y creo que la elección del centro donde quieres que eduquen a tu prole es una decisión personal.
El caso es que también me considero una mujer moderna, que trabaja fuera de casa, abierta de mente y por ende, quisiera que mis pequeñas, llegado el día, lo fuesen de igual manera. Mis hijas estudiarán la controversa materia “Educación para la ciudadanía” sin ningún reparo por mi parte. Entiendo que el hecho de que conozcan otras creencias y opciones de pensamiento, las enriquecerá y no les causará ningún prejuicio.
No tengo inconveniente alguno a los matrimonios entre gays o lesbianas. Tengo amigos e incluso familiares que son homosexuales y mis creencias religiosas no me han hecho rechazarles ni apuntarles con el dedo.
En la pregunta de mi hija se entrecruzan pues dos mundos: el de una religión obsoleta para los tiempos que vivimos y una visión de futuro que me permite aceptar a los que se relacionan de forma diferente a la mía.
¿Cómo solventar la situación sin restar credibilidad a la profesora ni engañar a mi hija? Decidí tomar una solución salomónica, todo esto en una fracción de segundo, porque, todas estareis de acuerdo, las mamás lo sabemos todo, somos ocurrentes y no mentimos nunca jamás. Así que le digo:
-Cariño, sí que se pueden casar dos hombres juntos. De hecho, también pueden hacerlo dos mujeres.
-Pero la seño…
-Lo que quería decirte tu señorita, es que la Iglesia sólo permite los matrimonios entre un hombre y una mujer. Si dos hombres o dos mujeres quieren casarse entre sí, no pueden hacerlo en la Iglesia. Tienen que ir al Ayuntamiento, para que les case el alcalde y no un cura. ¿Lo entiendes? - le pregunto mirándola a través del espejo retrovisor . Al notar una expresión algo confusa, pensativa, añado - ¿Lo has comprendido, cariño?
-Un poco no, mami – me dice sonriendo.
-Verás es que…- comienzo a decirle, a ver si puedo explícarselo mejor.
-¿Por qué no me pones el disco de María Figueloa, mami? - zanja el asunto Lucía, retornando a sus cosas, lo que deja me suspirar con alivio.
-Enseguida, cielo – le contesto, deseando que deje esta conversación para sus adentros, no sea que mi pequeña, en las notas del primer trimestre, traiga a casa un cero patatero en Religión.

Posts relacionados

Las brujas del miércoles

Autor: Hulna
Fecha: 7 Sep 2007
Cuando llegan los miércoles el aire de mi casa tiene un olor especial.Huele a magia. Y es que ése día se reúnen tres brujas en un aquelarre de exquisito desayuno con “tostás”,aceite de oliva,ajo y tomate y un par de cafés bien calientes.
“La Lola”, “La Carmela” y yo…¡casi na! Entre las tres convertimos mi simple comedor en una cueva de conjuros y contrahechizos y se genera ese ambiente mágico que aparece cuando tres brujas mezclan su sabiduría, su experiencia y su amistad.
Surge de todo. Arreglamos el mundo (por supuesto)Si por nosotras fuera,con un par de toques femeninos…¡asunto arreglado!
Discutimos de política… distintos puntos de vista, pero siempre sabemos llegar a un acuerdo.
Hablamos de hombres…¡faltaría más! ¿qué se han creído ellos? ¿que nos reunimos para hacer calceta? No, chavalotes, no. Si hay que machacaros…se os machaca.Pero siempre desde el cariño, ¿eh? con esa sutileza femenina que…
De sexo. ¡¡POR SUPUESTO!! ¿Alguno piensa todavía que quedan féminas recatadas que evitan este tema? No sólo hablamos de sexo entre nosotras…sino que lo hacemos abiertamente. Usando las palabras con naturalidad, las exactas, las más exactas que os podáis imaginar. Y nos reímos. ¡Vaya si nos reímos! Especialmente cuando sóis (y aquí tiro a dar, por si algún varón despistado ojea estas páginas) objeto de nuestras mordaces críticas. Que más de uno (concluímos) precisa manual de instrucciones o, en su defecto, un mapa que le indique dónde está el tesoro.
Las tres brujas también tratamos temas íntimos. Problemas personales. Y ahí surge esa empatía mágica y visceral a veces.
Y discutimos (sin llegar a las manos).
Y acabamos siempre con un beso y un abrazo brujeril que encierra todo un misterio ajeno a ese otro mundo masculino que existe más allá de un pene.
El aquelarre se despide hasta el miércoles siguiente. Con la promesa de volver parar arreglar el mundo… e intentar hacerlo un poco más femenino.

Posts relacionados

¿Burkini o “c-string” para la playa?

Autor: Candi
Fecha: 5 Ago 2007
Necesito vuestra ayuda urgentemente. Mi chico me espera con las bermudas puestas para largarnos de vacaciones y yo todavía no sé qué meter en la maleta. Para ahorrar tiempo, mi chico ha ido a trabajar con esas bermudas, conducirá hasta la costa con esas bermudas y en cuanto avistemos el mar, abrirá la portezuela del coche y se arrojará del asiento al agua con las mismas bermudas. Sin embargo, ¡oh Dios mío, oh Alá, oh depilado brasileño!, yo ya no sé qué ponerme para ir a la playa. He descartado el rancio bañador de toda la vida. He descartado el tres piezas que el año pasado dibujó en mi tripa formas simétricas interpretables en el test de Rochard. Y he descartado el top-less porque todavía no he ahorrado para unos implantes mamarios a los que ya he echado el ojo en un folleto. Del nudismo, ni hablar. Busco algo rompedor. Y lo que rompe este año es el burkini y el ‘c-string’. El burkini es esa prenda de baño que según dicen, ha inventado una australiana para que las musulmanas más ortodoxas puedan ir a la playa. Yo más bien pienso que el burkini lo ha inventando un pitufo. Y si no es así, que alguien me explique a qué viene esa protuberancia fláccida en la cabeza. Además, ya sabéis que si el sol incide directamente en su piel, las pitufas adquieren una tonalidad violácea que las hace muy poco atractivas a los ojos de los pitufos. ¡Menudos son los pitufos! En cuanto ven un centímetro de pitufapiel, se les desmadra tanto la zarzamora bajo las mallas blancas, que pierden su reputación como mascotas infantiles. En fin, yo no soy ninguna moralista. Yo sólo soy una chica muy ‘cool’ y a efectos prácticos, qué queréis que os diga. Por el mismo precio, el burkini te sirve de traje espacial para invadir otra galaxia o te ahorra el collarín si sufres una contractura de cervicales. El ‘c-string’ es otra cosa. Eso sí. Una cosa muy, pero que muy pequeñita. El ‘c-string’ es la madre de todos los tangas. No ocupa nada en la maleta y se sujeta al pubis sin necesidad de tira alguna. Por si fuera poco, me parece de lo más polivalente ya que se puedes usar como diadema o también se puede usar la diadema como ‘c-string’. Allá cada una. Lo malo es que me recuerda a una vez que me puse el salva-slip al revés. En fin, cosas de mujeres. Siempre tan mimadas por la industria de la moda, tan indecisas y tan presumidas; tan castas y tan zorras; y mi chico fumándose un cigarrillo con las manos en los bolsillos de sus bermudas. ¡Socorrooo! ¿Qué me pongo en la playa?

Os mando las dos páginas web donde podéis ver los modelitos.

Posts relacionados

“La Rodríguez”

Autor: marina
Fecha: 24 Jul 2007
Es gracioso pensar en las vueltas que ha dado la vida de un tiempo a esta parte, y digo gracioso por no ponerme a adjetivar, cada uno de los cambios que han hecho que pasemos de ser mujercitas abnegadas en el hogar conyugal a convertirnos en unas fantásticas féminas independientes y realizadas.

Me explico:

Durante el mes de julio me convierto en una auténtica “Rodríguez”, pero no os creáis, nada que ver con el estereotipo de hombre que se quedaba en casa frotándose las manos mientras su parienta marchaba al pueblo con los churumbeles cogidos a sus faldas.

Yo me quedo aquí, en compañía de mi perro, por aquello de no sentirme tan sola. A las siete y media engullo un resto de tostada a la vez que le paseo para que haga “sus cositas, luego cambio las chanclas por tacones agradeciendo que no se me olvide tal extremo y monto en el metro rumbo al trabajo. ¡Qué calores¡ cuando llego necesito otra ducha para no oler a montuno pero me esperan agazapados en la mesa cuadrículas y balances aún más sofocantes.

Sobre las cinco, mis ojos hacen chiribitas. Estoy sola, puedo ir de rebajas y fundirme la visa, para algo tiene que servir haberme quedado levantando el país. Cielos, que egoista soy, debo darme prisa, mi fiel compañero de cuatro patas me espera moviendo alegre su rabito. Sí, a la calle otra vez en busca de una sombra para no terminar presa de un colapso.

Después, a las seis y cuarto por fin la tarde es mía, sólo mía. Saco perezosa la lista de cosas por hacer: Limpiar la cocina a fondo, ordenar armarios, romper y clasificar la correspondencia de bancos acumulada durante casi un año, untar de blanquín las baldosas…qué estrés, pero hay que hacerlo ahora que hay tiempo, total es un momentito.

Cuando termino todos los quehaceres casi ha concluido la semana en la que mi marido se ha marchado rumbo a cualquier destino cómodo y barato, de ésos en los que no hay que cocinar y va todo embutido en un paquete, que con poco esfuerzo y mucha imaginación hace las delicias de cualquiera.

Decirme ¿Tiene que ver en algo el “Rodríguez de entonces con la “Hernández” de ahora?.

Prometo que si el año que viene no me coinciden las vacaciones con las de mi marido, meto al perro en una residencia y me inoculo una buena dosis del virus del sarampión para por lo menos, descansar.

Posts relacionados

A vueltas con…

Autor: isabel
Fecha: 21 Jun 2007
Y yo que me dije: “menos mal que es la última visita”, cuando opiné en el artículo de Lau “Cómo sobrevivir a …”, sobre el gigante.

Dos muebles de oficina para un local mayor al que nos mudábamos y sólo teníamos la tarde del sábado.

Me consideraba yo, pobre de mí, una experimentada sólo porque era mi tercera visita; bien mirado tampoco está mal teniendo en cuenta los años que llevan con el negocio en mi ciudad, Sevilla.

Y me dije: “nada, esto es nada, en una hora solucionado”. Ignorancia total.
Cuando me vi en medio de aquella feria supe que la tarde del sábado estaba perdida y además sin tapitas ni cervecitas.

Sin embargo, y por eso lo cuento, una niña la salvó, ella puso la sal a esa tarde aburrida.

Estaba en la fila de caja para pagar, rodeada de carros con la casa a cuestas y escuchando hablar en todos los idiomas menos en el mío, cuando por el pasillo que se abría a mi derecha caminaban despacito, hacia donde me encontraba, un padre sin carro ni bolsas. Sólo agarraba una manita pequeña, la de su hija, a quien interrogaba una y otra vez con todo su cuerpo inclinado hacia ella para hacerse oír entre todo el tumulto.
Cuando llegaron a mi altura le escuché decir:

-Y ahora por dónde Paula.
Y la niña, demasiado pequeña para saber leer…
-Por aquí papá, ¿es que no lo ves?, pone “Salida sin compras”.
Y ese padre, que no era ciego, me miró, consciente de que yo los observaba y pasó delante de mí, con una sonrisa de oreja a oreja, diciendo con los ojos: “la estoy enseñando a decidir por si misma”.
Y en su orgullo de padre ejemplar no pudo verme, asintiendo con la cabeza, decir:
-¡La que te espera!.
Me hubiera gustado mostrarle ese otro padre, español, como él, con el pelo blanco que, en su gordura, sudaba y se quejaba del enorme trabajo que suponía quitar del carro los tablones de más, que su hija había cogido para amueblar su independencia. Los mismos que le harían sudar de nuevo al montarlos.

Posts relacionados