La ansiedad anticipada es el miedo al miedo y se genera por nuestros pensamientos erróneos y negativos, con los que nos erigimos en adivinos muy convencidos.
Pensamos que puede entrarnos una fuerte ansiedad ante determinada situación y nos imaginamos cómo reaccionaremos, cómo reaccionarán los demás o lo que pasará, siempre de una forma perjudicial para nosotros; por lo que nuestro sistema de defensa comienza a ponerse en funcionamiento, sumiéndonos en un estado de alerta y miedo. Como ocurre con toda ansiedad, son nuestros pensamientos negativos y equivocados los que la provocan, por lo que debemos racionalizar, identificar esos pensamientos y convencernos, con la razón, de que efectivamente son erróneos.
No es fácil, ya que solemos estar prácticamente seguros de que lo que pensamos va a suceder y es muy difícil que alguien nos haga cambiar de idea por mucho que lo intente; pero, aunque difícil en principio, se puede controlar esa ...




