Todo el mundo tiene sus autores favoritos, y creo que cualquiera que me conozca un poco sabrá que Jane Austen está en los primeros lugares de mi lista.
Hace poco compré un ejemplar de Orgullo y Prejuicio, de Jane Austen. Por supuesto, para una relectura (la quinta si no recuerdo mal).Ésta vez comprado -y sellado con mi novísimo ex-libris, que he estrenado con él- pues las anteriores lecturas habían sido a ejemplares prestados. Todo porque el otro día me volvieron a entrar ganas de leerlo, y me di cuenta de que no tenía mi propio ejemplar (¡sacrilegio!). Me hice con él el mismo viernes, y nada más llegar a casa empecé a leer; llegué hasta el capítulo 45, y entonces lo dejé para escribir este post.
Todo el mundo tiene sus autores favoritos, y creo que cualquiera que me conozca un poco sabrá que Jane Austen está en los primeros lugares de mi lista. Es una gran narradora y creadora de personajes; sus novelas se desbordan en ambientes minuciosos, y en detalles sutiles. Es la autora para la que se inventó la palabra ironía.
Todo compendio de grandes obras literarias de la historia tiene una novela suya; un honor difícil de alcanzar en esta sociedad en la que -ineludiblemente- se minusvalora a las novelas escritas por mujeres, con protagonistas mujeres y de temas relacionados con sentimientos. Existe el prejuicio de que toda novela con esas características es una “novela femenina” o “novela para mujeres”, lo cual (irracionalemente) rebaja su calidad a ojos de la comunidad literaria, y provoca que la mayoría de los lectores masculinos no se acerquen a autoras como ésta.
Austen, sin embargo, ha obtenido el beneplácito del mejor crítico que existe: el tiempo.
Los libros universitarios, o ensayos sobre ella destacan sus cuidadísimos ambientes; el fino tacto de su prosa; el preciso retrato de la sociedad de su época. Yo me centro en otro de sus logros: los diálogos.
Los diálogos de Jane Austen tiene el ritmo rápido y ágil de la buena comedia. Ni una sola frase se deja al azar; son una radiografía de cada personaje y del tiempo en el que les ha tocado vivir. Son irónicos, por supuesto (esto no hacía falta ni decirlo), agudos y mordaces como sables. Si Austen hubiera vivido en la primera mitad del s.XX, habría trabajado como dialoguista para los guiones Ernst Lubistch, o para Billy Wilder.
Sus adaptaciones a la pantalla deben ser de las pocas adaptaciones literarias en las que el 90% de los diálogos de la película son, efectivamente, extraídos del libro. Dejo un ejemplo, y próximamente continúo con otra de las cimas de Jane Austen en Orgullo y Prejuicio: la invención del moderno personaje femenino en la literatura.
Extracto de Orgullo y Prejuicio, capítulo 20:
(Elizabeth Bennet, joven protagonista de la novela, acaba de rechazar la proposición de matrimonio del viscoso señor Collins; su madre, la sra. Bennet, se ha enfadado con ella e insta al padre a que la reprenda; el señor Bennet accede a ello.) La señora Bennet tocó la campanilla y se convocó a la señorita Elizabeth a la biblioteca.
-Ven aquí, hija mía-exclamó su padre al verla aparecer- Te he mandado llamar por un asunto importante. Tengo entendido que el Señor Collins te ha hecho una proposición matrimonial ¿Es eso cierto?
Elizabeth respondió afirmativamente.
-Muy bien y tú ¿has rechazado ese ofrecimiento?
-Así es, señor.
-Muy bien, ahora llegamos a lo más importante. Tu madre insiste en que aceptes ¿No es así, señora Bennet?
-Así es, o de lo contrario no volveré a verla nunca más.
-Tienes ante ti una triste disyuntiva, Elizabeth. A partir de hoy serás una extraña para uno de tus padres: tu madre te repudiará si no te casas con el señor Collins y yo te repudiaré si te casas con él.
Lo más impresionante de la figura de Mariana Pineda es que era una mujer de lo más normal. Nunca fue una activista, ni una ideóloga, ni siquiera una conspiradora. Es cierto que tenía simpatías liberales, que muchos de sus amigos y parientes eran destacados opositores al régimen absolutista, pero Mariana nunca tuvo un papel destacado. Se limitaba a hacer de anfitriona de sus reuniones, y a prestar auxilio a los liberales necesitados.
Prestar sus salones y hacer caridad. El papel que jugaría cualquier señorita bien de la época. Con la única diferencia de que Marianita estaba sola. Hija natural de un hidalgo y una labradora, cuando solo tenía un año Mariana quedó huérfana y a merced de su tutor, un tío suyo, que la despojó de su herencia. Se casó a los quince años y quedó viuda y con dos hijos a los dieciocho. Desde entonces hasta su muerte, Mariana tuvo que sacarlos adelante con una escasa pensión y las pocas rentas que le quedaban. Una situación difícil para una hija de buena familia en la España de primeros del siglo XIX.Sin embargo, parece que nunca perdió la alegría ni la entereza. Siempre fue una mujer valiente. Y atractiva. Aún tuvo una hija, también natural, de un hombre al que nunca permitieron casarse con ella, y se le conocen varios amoríos. Un atractivo que no tenía nada que ver con sus ideas, y que llegó a llamar la atención del propio Ramón de Pedrosa y Andrade, Alcalde del Crimen de la Real Chancillería y encargado por el propio Fernando VII de reprimir a los liberales de Granada. Marianita lo rechazo: seguramente lo encontraba un hombre desagradable.
La mujer que murió por bordar la bandera de la libertad no sabía bordar. Dos bordadoras la acusaron de haberles encargado bordar lo que, más que bandera alguna, parecía ser un banderín de una logia masónica. Gracias a su delación se salvaron ellas mismas de la cárcel: Un sacerdote, traicionando el secreto de confesión, las había denunciado por hacer ese trabajo.
Pedrosa lo arregló para hacer un registro en casa de Mariana apenas media hora después de que las dos bordadoras le hubiesen llevado el encargo. Desde entonces hasta su ejecución, dos meses después, empezó un proceso lleno de irregularidades, en el que el propio Pedrosa actuó de Juez. Y el propio Pedrosa llevó a la firma del Rey la orden de ejecución.
Mariana no reconoció nada, no delató a nadie. Probablemente, Pedrosa no consiguió ni un gesto de humillación. Su último deseo fue que, después de muerta, le picaran el vestido a tijeretazos, para evitar que se lo robaran. No quería que sus verdugos la vieran desnuda.
Mariana subió al cadalso con la cabeza muy alta. Nadie, salvo los obligados por la ley, fue a ver su ejecución. Nadie en Granada podía creer que se atreverían a hacerlo.
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Publicado el Miércoles, 27 de Agosto del 2008 por Isabel
En estos días en que unos vienen y otros van vuelvo a hablar sobre los viajes para destacar las opiniones que, sobre ellos, tiene el escritor Manuel Vicent.
Preguntado en una entrevista dice que “viaja con una maleta mínima porque el espacio es infinito y esto significa quepuede ser inmenso o mínimo”, o sea que “ todo el universo cabe en una maleta pequeña si el espacio lo conviertes en una cosa mental…”Fuerte, ¿no?
Pero vamos a lo físico ¿qué lleva este escritor en la maleta? “Seis camisas, seis calzoncillos, seis calcetines, los instrumentos de afeitarse, una chaqueta y tres pantalones, todo bienordenado y bien doblado” y por supuesto “un bloc pequeño y un bolígrafo para que las ideas no se diluyan en el espacio”. Perfecto, así ese espacio mental lo convertirá, como siempre, en una obra de arte.Pero lo asombroso es que no lleva libros. Y lo justifica mejor que bien: “para mí el libro es el paisaje y, sobre todo, la gente, los rostros de la gente. Llevarte un libro de casa es como ir a un buen restaurante y llevarte un bocadillo”. Gracioso ¿no?, y sigue: “cuando voy a un lugar sólo me interesa el libro que la gente lleva escrito en su rostro”, y no le falta razón, en cada de nosotros hay una historia porque la cara –como decía mi abuela- es el espejo del alma.Está claro que ni para dormir necesita un libro, señal de que duerme como un bendito.A preguntas del entrevistador sobre algún libro de viajes, claro está, sólo recomienda el suyo Viajes, fábulas y otras travesías. Un libro que comprende 11 países y 18 ciudades recorridos que le dejaron huella.
Considera Vicent que “unoconoce una ciudad cuando se enamora en ella…”Teniendo en cuenta que me voy de fin de semana largo, lo que serán mis minivacaciones; estoy haciendo la maleta que en nada se parece a la suya, conozco la ciudad donde voy, estoy enamorada y llevo un par de libros. ¿A qué voy entonces? Como no tengo nada claro que sea escritora: a bañarme, comer pescaito y a dormir.
Es de sobra sabido que la buena alimentación previene el envejecimiento prematuro, evita o reduce muchas enfermedades, agiliza la mente y ayuda a llevar una vida más gratificante y plena. Por eso, desde hace ya unos años en los países occidentales (en los que la sobreabundancia de alimentos ha generado niveles muy altos de obesidad y enfermedades asociadas, como hipertensión, hipercolesterolemia, cardiopatías y problemas osteoarticulares) existe un interés creciente en lo que se ha dado en llamar “comida sana”.
Esta tendencia, es principio muy positiva, ha derivado en la aparición de un nuevo trastorno alimentario, la ortorexia.La ortorexia es en cierta forma similiar a la anorexia o la bulimia nerviosa, pero mientras que los anoréxicos y los bulímicos se preocupan por la cantidad de comida que consumen, los ortoréxicos se obsesionan con alimentarse única y exclusivamente de productos saludables.
Esta enfermedad fue descrita por primera vez en 1997 por el medico estadounidense Steven Bratman, tras sufrir él mismo los síntomas de este transtorno, como una obsesión perjudicial para la salud con lo que el paciente considera alimentación saludable. Esta concepción puede variar: están los que solo consumen fruta y verdura; los que únicamente comen alimentos crudos; los que no ingieren nada que no provenga del cultivo ecológico para evitar aditivos o herbicidas…
En cualquier caso, se someten a un estricto régimen dietético, del que a menudo se excluyen alimentos básicos para el organismo, que acarrea severos problemas de salud como anemia, agotamiento, carencia de vitaminas y minerales, pérdida de masa ósea, un mayor riesgo de infecciones (en el caso de quienes no comen alimentos cocinados) y, por último, desnutrición, que en los casos más extremos puede llevar incluso a la muerte.
Aunque habitualmente los ortorexicos tienen una gran fuerza de voluntad para seguir el régimen que se han autoimpuesto, suelen tener deseos fuertes y hasta incontrolables de comer cuando están nerviosos, emocionados, felices, ansiosos o con remordimiento. Por eso a veces rompen los votos y sucumben a la tentación de los alimentos prohibidos lo que hace que se sientan culpables y corrompidos.
Además, la ortorexia influye negativamente sobre la vida y el entorno social del que la padece, ya que todo su mundo gira en torno a sus estrictas normas sobre la comida, lo que le lleva a evitar comer fuera de su casa para evitar tentaciones y a distanciarse de amigos y familiares, ya que el aislamiento a que suele dar lugar lugar este transtorno le hace adquirir un carácter irritable y amargo. Eso conduce a un circulo vicioso porque la falta de satisfacciones afectivas le hace preocuparse aún más por la comida.
Steven Bratman estableció una pautas para ayudar a identificar aquellas conductas o comportamientos insanos con la comida. Se trata de contestar sí o no a estas sencillas preguntas:
¿Pasas más de tres horas al día pensando en tu dieta?
¿Planeas tus comidas con varios días de antelación?
¿Consideras que el valor nutritivo de una comida es más importante que el placer que te aporta?
¿Ha disminuido tu calidad de vida a medida que aumentaba la calidad de tu dieta?
¿Te has vuelto más estricto contigo misma en este tiempo?
¿Ha mejorado tu autoestima alimentándote de forma sana?
¿Has renunciado a comer alimentos que te gustaban para comer alimentos “buenos”?
¿Supone un problema tu dieta a la hora de comer fuera, y esto le distancia de tu familia y amigos?
¿Te sientes culpable cuando te saltas tu régimen?
¿Te sientes en paz contigo misma y crees que todo está bajo control cuando comes de forma sana?
Responder afirmativamente a cuatro o cinco preguntas significa que es necesario relajarse más en lo que respecta a la alimentación. Responder afirmativamente a todas las preguntas se traduce en una verdadera obsesión por la alimentación sana.
Arreglista y compositora autodidacta, Concha Buika es una cantante que maneja todos los estilos (jazz, boleros, flamenco, funk,..). Además, su carácter en el escenario le hace ser una de las artistas mas enérgicas y espontáneas de panorama actual español.
Aunque su origen es guineano, Concha nació en Palma de Mallorca en 1972 y creció entre gitanos. De su madre aprendió a escuchar a las grandes voces del jazz, pero desde la ventana de su casa y por la radio se cuelan las coplas de toda la vida y en la calle se pega el quejío flamenco que quedará definitivamente impregnado a su piel.
Tras un viaje a Londres para estudiar interpretación, en el que asistió a un concierto de Pat Metheny que le cambió la vida, empezó a cantar en bandas locales, acompañada de músicos americanos y mallorquines. Durante los 90 colaboró en diferentes producciones donde destacan Ombra de La Fura dels Baus o la banda sonora de la película Km. 0 (con música de Joan Bibiloni). Paralelamente, compone y arregla temas como Ritmo para voçé, Up to the sky y Loving you (todos ellos éxitos house en Europa).
En el 2000, no se acuerda muy bien como y por qué, llegó a Las Vegas, donde trabajó en casinos como doble de Tina Turner y The Supremes y donde fue invitada por la dama del jazz Rachelle Ferrell, a cantar en el club Blue Note. Más tarde, se instaló en Madrid donde grabó su primer disco, Buika, en el que demostró las infinitas posibilidades de su talento.
Con su segundo disco, Mi niña Lola, llegaron el reconocimiento y los premios (Mejor Producción Musical y Mejor Álbum de Canción Española de los premios de la música; premio de la crítica fonográfica alemana, etc); los grandes festivales y las críticas apasionadas que acaban con los adjetivos.
En su tercer álbum, Niña de Fuego, Buika vuelve a visitar la copla, viaja por primera vez a la ranchera y canta temas inéditos compuestos por ella misma y por Javier Limón. Son canciones de amor y sobre todo de desamor, en las que canta sus vivencias personales en letras nacidas de largas noches de insomnio y soledad en las numerosas giras que realizó el pasado año.
Pese a su éxito, a Buika no le agobia la fama. “De hecho, no sé ni lo qué es; no la reconozco -dice-. No pertenezco al mundo del show bussiness, sino al del arte; y para mí, artista no es el que pinta o baila, sino el que hace de su vida un arte. Y goza de vivirla, de llorar, reir, y no tiene miedo“.
Incluso ahora que se acercan a su final se sigue analizando qué han supuesto para China estos Juegos Olímpicos y haciendo conjeturas sobre qué pasará después.
El objetivo por parte de China era doble: por un lado su ascenso en la escena internacional y por otro legitimar el régimen ante su población con un baño de nacionalismo.
China tiene más de 1.300 millones de habitantes y en tres décadas de reformas económicas el país se ha modernizado rápidamente. Esto ocurrió al ponerse en marcha el proceso de apertura y reforma, que sustituyó el sistema de economíaplanificada de herencia soviética por la llamada economía de mercadosocialista, o, lo que es lo mismo, un capitalismo del mejor corte occidental bajo el control absoluto del Partido Comunista Chino.
Eso dio al traste con el maoísmo y su herencia, sacó al país del aislamiento, lo abrió a la inversión extranjera y lo lanzó al mayor y más acelerado proceso de cambio que ha vivido una nación en la historia de la humanidad. Hoy, el comunismo es poco más que una palabra en el nombre del partido único gobernante. Hoy día lo público no significa “gratuito” en este país.
La educación y la sanidad son de pago y el que no tiene dinero no puede ni estudiar ni caer enfermo. Cuando alguien sufre una enfermedad grave, no sólo le afecta a él, sino a toda su familia y su red de amigos, que son quienes tienen que prestar el dinero para hacer frente a las elevadas facturas.
Todos hemos visto estos días cómo el discurso oficial de Pekín ejerce un control absoluto sobre los medios de comunicación, tanto que, si no nos preocupamos de investigar algo más, sólo sabríamos lo perfecta que fue la ceremonia de apertura y que China va en cabeza del medallero olímpico. Por suerte para todos los amantes del deporte, los participantes van a lo suyo y nos están ofreciendo buenos momentos deportivos.
Pero, ¿qué pasará después de los Juegos?
Lo lógico es que si China ha adoptado el modelo económico occidental no pueda evadir la crisis económica que padecemos. La inflación de China se ha mantenido inactiva últimamente. Eso se debe a que los precios están controlados y las subvenciones de los combustibles han aumentado. El país asiático es el mayor consumidor de crudo del mundo, después de Estados Unidos.
Una vez terminen los Juegos estos esfuerzos no serán necesarios y las subvenciones bajarán, por tanto, según los analistas, subirán los precios y se dispararán los tipos de interés.
China ha hecho todos los esfuerzos posibles por conseguir que la población coopere, (algo que no debe costar mucho a juzgar por las declaraciones que hemos escuchado estos días sobre el porcentaje mayoritario de aceptación de los habitantes con el gobierno de su país).
Sin embargo, las desigualdades sociales son evidentes, las diferencias entre las provincias ricas de la costa y las pobres del interior y, entre las ciudades y los pueblos, han llegado a tal nivel que el gobierno ha reconocido que suponen un peligro para la supervivencia del partido, al que muchos se afilian para conseguir un puesto en la Administración.
Por eso, los dirigentes han tomado medidas para reducir la brecha: han eliminado impuestos milenarios a los campesinos, han invertido en infraestructuras en las provincias del interior y están extendiendo la gratuidad de los nueve años de educación obligatoria e implantando un sistema de seguros médicos. Tareas ingentes y con resultados desiguales, en un país de 1.300 millones de habitantes.
La gran pregunta que se hacen tanto quienes visitan China por vez primera como quienes viven en ella es si algún día llegará la democracia al Imperio del Centro.
“En China, el pasado está delante y el futuro detrás, porque para ir hacia el futuro debes mirar siempre al pasado” Eso es lo que marca las deciciones de sus líderes.
La historia china del último siglo: guerra civil, hambrunas, caos político, aislamiento, explica por qué la mayoría de la sociedad no reclama cambios políticos. Los desafíos futuros son evidentes: mantener un crecimiento de la economía superior al 7% para proporcionar empleos a la población; atajar la corrupción (ésta y la inseguridad son un gran problema); controlar la inflación y disminuir la polución. El 70% de los ríos chinos están contaminados y la lluvia ácida afecta a un tercio del territorio.
Las voces que se alzan desde fuera de sus fronteras en contra de las continuas violaciones de los derechos humanos son numerosas: Amnistia Internacional, Human Rights Watch, Human Rights in China, Reporteros Sin Fronteras, defensores de Darfur, organizaciones religiosas, el movimiento de inspiración budista Falum Gong y grupos contrarios a la pena de muerte o defensores de los derechos nacionales del Tibet, entre otros.
Así se llama la campaña promovida por Greenpeace este año 2008, declarado por la ONU Año de la Tierra con el objetivo de concienciar a la sociedad de la relación existente entre la Humanidad y el Planeta Tierra y resaltar la importancia que las Ciencias de la Tierra tienen en la consecución de un futuro equilibrado y sostenible que aumente la calidad de vida y salvaguarde la dinámica planetaria. Para la organización ecologista, es preciso que empecemos a pensar en generar menos basuras y prescindir de las bolsas de plástico comerciales puede ser una buena forma de empezar a hacerlo.
Las bolsas de plástico se han convertido, en sus poco más de 25 años de historia, en un grave problema medioambiental. Cada año se producen millones de bolsas de plástico, un material no biodegradable que, tras unos pocos minutos de vida útil, va a parar a los vertederos (que ya se van colmando) donde puede tardar hasta 400 años en descomponerse, y lo irá haciendo en fragmentos de plástico más pequeños. Además, una parte muy importante acaba directamente en los bosques o en los océanos, donde aves, tortugas, ballenas, delfines y otros animales las confunden con alimento y pueden morir al ingerirla. Según estudios de Greenpeace, en el océano Pacífico se esta produciendo una gran acumulación de basuras, de tal manera que en algunos sectores el agua tiene una cantidad estimada de seis kilos de plástico por cada kilo de plancton natural.
Por eso, los gobiernos de todo el mundo han declarado la guerra a las bolsas de plástico y en muchos países han prohibido su utilización. Uno de los primeros en hacerlo fue Bangladesh, luego de haber descubierto que fueron las principales culpables de imposibilitar el desagüe en las terribles inundaciones de 1988 y 1998. El último, en junio pasado, China, que ha vetado la producción y el reparto gratuito de la bolsa de plástico más popular en los mercados, la ultrafina de 0,025 milímetros de grosor, bajo amenaza de una fuerte multa.
En España, primer productor de bolsas de plástico de un solo uso y el tercer consumidor de Europa (se calcula que cada español utiliza 238 bolsas de plástico al año, de las que solo se reciclan un 10%, lo que supone 100.000 toneladas de basura anuales), el Ministerio de Medio Ambiente tiene como meta disminuir en un 50% su consumo a partir del año 2009 e incluso prohibir su utilización a partir del 2010, según ha confirmado el subdirector general de Prevención de Residuos, aunque de momento la medida no está incluída en el borrador del Plan Nacional Integrado de Residuos 2008-2015, que sí establece que se impulsarán estudios para desarrollar materiales más ecológicos y biodegradables que sustituyan a los plásticos.
Pero el problema, según los fabricantes de la industria del plástico, es que para obtener un producto sustituto se requieren tecnologías que necesitan inversiones fuertes y años para desarrollarse y, además, a día de hoy, no se dispone de la materia prima necesaria, por lo que consideran el plan inviable a tan corto plazo. La eliminación de las bolsas de plástico, además, supondría la desaparición de 300 empresas y 5.000 puestos de trabajo. Por eso, proponen como alternativa a la prohibición la normalización de una única bolsa más grande, del tamaño de un cubo de basura y con los mismos estándares de espesor y calidad que pueda ser reutilizada en varias compras.
Existen otras alternativas. Algunas se han aplicado ya en varios países y otras han sido introducidas por supermercados e hipermercados para sus clientes más concienciados. Las principales son:
Cobrar por la bolsa: Una medida que a resultado ser muy eficaz en países como Irlanda, en el que hay un impuesto sobre las bolsas de plástico desde el 2002 que, al parecer, ha reducido su uso en más del 95%. En España, los supermercados DIA llevan años cobrando tres céntimos de euro por la bolsa, aunque la motivación no es tanto ecológica como económica.
Bolsas reutilizables: En cadenas como Carrefour o Eroski, los clientes pueden adquirir por apenas un euro una bolsa reutilizable que el establecimiento repone cuando se rompe. La vida media de esta bolsa supone un ahorro de unas 200 de plástico.
Bolsas biodegradables: Una novedad de Alcampo. Estas bolsas, fabricadas con almidón de patata, son más amplias y resistentes que las de plástico. Además, esta cadena de hipermercados cuenta con lo que llama “caja verde”; se trata de una caja para pagar reservada a los clientes que lleven su propia bolsa o usen las reutilizables.
Bolsas de tela: Quizá la más asequible sea la de utilizar la bolsa de toda la vida, aunque hoy en día la industria de la moda, que también se ha comprometido a buscar soluciones, propone unas bolsas muy originales. Claro que no son nada baratas: Stella McCartney vende las suyas por 367 euros y Hermés por 700. Mucho más económica es la diseñada por Anya Hindmarch, que vale un euro y lleva estampada la frase Yo no soy una bolsa de plástico. También existen en el mercado cómodas bolsas plegables que se convierten en monederos para llevar en el bolso.
Sea cual sea la medida que en definitiva se adopte desde el Gobierno, la solución al problema de las bolsas de plástico también está en manos de los consumidores, Así que la próxima vez que vayas a la compra recuerda que, simplemente usando una simple bolsa de tela, una cesta de las de toda la vida o el carrito de la compra, estás contribuyendo a ahorrar al planeta muchas toneladas de basura y a una explotación más equilibrada de los recursos naturales.
Según informó el pasado 5 de agosto el portavoz de la Magistratura, Alireza Jamshidi, Irán ha suspendido las ejecuciones por lapidación. El ayatolá Alí Jameini conmutó la pena por la de 10 años de cárcel a dos de las once personas (nueve de ellas, mujeres) que actualmente estaban condenadas a morir por ese método, y la de otras dos fue reducida a recibir azotes. Los restantes casos están todavía bajo revisión.
La organización Amnistía Internacional, que en enero de este año presentó un Informe contra la Lapidación en Irán e inició una recogida de firmas a través de Internet para instar a las autoridades iraníes a derogar las normas que permiten esa práctica atroz e inaceptable, ha acogido la noticia con satisfacción, aunque también se muestra cautelosa, ya que en 2002 también se había anunciado una suspensión y sin embargo desde entonces ya se han llevado a cabo al menos tres ejecuciones por ese método.
La lapidación es un castigo tradicional para los delitos de adulterio diseñado especialmente para incrementar el sufrimiento de los condenados. Si se trata de un hombre, se le entierra hasta la cintura, y si es una mujer, hasta el pecho. A continuación, se le apedrea hasta morir. Las piedras utilizadas, según el artículo 104 del Código Penal iraní, no deben ser tan grandes como para matar a la persona de uno o dos impactos, ni tan pequeñas que no puedan ser definidas como piedras.
La mayoría de las personas condenadas a la lapidación son mujeres, ya que la discriminación que sufren las hace más susceptibles a ser declaradas culpables de adulterio. Además, hay más probabilidades de que sean analfabetas que los hombres y por lo tanto de que firmen confesiones de delitos que no han cometido.
En Irán hay un fuerte movimiento de defensores y defensoras de los derechos humanos que luchan contra la lapidación a través de la campaña Stop Stoning Forever; pero pagan un alto precio por estos esfuerzos. En marzo de 2007 treinta y tres mujeres fueron detenidas cuando protestaban por el juicio de cinco activistas en favor de los derechos dela mujer. Aunque posteriormente fueron puestas en libertad, es probable que sean juzgadas por “perturbar el orden público” y “realizar actos contra la seguridad del Estado”.
Sin embargo, gracias a ellos y a la presión internacional es posible que se consigan cambios en Irán. Parece ser que en el Majles (Parlamento iraní) se está debatiendo una modificación del Código Penal que permitiría la suspensión de al menos algunas condenas a muerte por lapidación. Pero para Amnistía Internacional las autoridades deben ir mucho más lejos y garantizar que el nuevo Código no permita la muerte por lapidación y destipifique como delito las relaciones sexuales consentidas entre adultos, ajustándo así su legislación a lo que prevéen las normas internacionales. Algo que sigue siendo díficil, ya que hasta ahora en Irán existe una fuerte resistencia a la abolición de una pena que, aunque no está prescrita en el Corán, según muchos doctores de la Sharia o ley islámica forma parte de las tradiciones heredadas del profeta Mahoma.
Madonna, la reina del pop, acaba de cumplir 50 años. Conocida por reinventar su imagen, por buscar la provocación en sus vídeos musicales y espectáculos, y por el uso de símbolos políticos, religiosos y sexuales a lo largo de su carrera, fue calificada por el Libro Guinness de los Récords como la artista femenina más exitosa de todos los tiempos.
Cantante, bailarina, productoria, actriz, compositora, diseñadora de moda, escritora, directora de cine, seguidora de una dieta macrobiótica y practicante de yoga y pilates, hay quien opina que está demasiado delgada y musculosa, pero lo cierto es que la cantante puede presumir de un aspecto y de una flexibilidad envidiables.
Tras 25 años de carrera, la ambición rubia sigue estando en primera fila del pop: Acaba de recibir su séptimo Grammy por The Confessions Tour (Mejor DVD Musical en Formato Largo) y el pasado mes de abril presentó su último albúm: Hard Candy, al que pertenece el tema que podéis ver en este vídeo, 4 Minutes, en el que canta con Justin Timberlake y con Timbaland.
Nacida el 16 de agosto de 1958 en Detroit (Michigan, USA), Madonna Louise Veronica Ciccone, hija de un trabajador de origen italiano y de un ama de casa franco-canadiense, perdió a su madre a consecuencia de un cáncer de mama a los cinco años de edad. Su padre volvió a casarse y Madonna, que se sintió traicionada y nunca aceptó a su madrastra, se convirtió en una adolescente algo rebelde. A pesar de ello, fue una estudiante de excelentes calificaciones, muy buena en los deportes y miembro del escuadrón de animadoras. Después de graduarse, recibió una beca de baile para la Universidad de Michigan. Dos años después, en 1977, dejó la universidad y se fue a Nueva York para seguir una carrera profesional centrada en la danza.
Los primeros años en Nueva York fueron duros; Maddona subsistía gracias a la hospitalidad de sus novios, trabajando en empleos mal pagados e incluso posando desnuda para fotografías artísticas. También participó en alguna película experimental, como A Certain Sacrifice, tachada de pornográfica. Mientras tanto, estudió con Martha Graham y Pearl Lang y, poco a poco, su carrera como bailarina empezo a progresar. Trabajó con varias compañías de danza moderna y en 1979 viajó por primera vez a París actuando en la gira mundial del francés Patrick Hernandez, la estrella de la música disco conocida por el éxito Born to be Alive.
Cuando volvió a Nueva York, Maddona inició su carrera musical; primero como integrante de un par de bandas de rock (The Breakfast Club y Emmy and The Emmys) y después como solista. Escribió y produjo varias canciones de música synthpop y dance que le trajeron fama local en algunos clubs, especialmente en Danceteria y Kansas Kansas. En 1982 Sire Records (sello discográfico dependiente de Warner Bros.) produjo su primer single Everybody, que no obtuvo demasiado éxito; sobre todo porque fue emitido en las radios de música R&B en la falsa creencia de que Maddona era una artista afroamericana. Cuando se aclaró el equívoco, perdió una gran parte de la audiencia negra que empezaba a tener.
Sin embargo, cuando poco después lanzó su primer álbum, Madonna (1983) -luego rebautizado como The First Album-, un compendio de canciones dance plagadas de ritmo y sintetizadores, alcanzó el número ocho en las listas de popularidad americanas. Las adolescentes empezaron a imitar su imagen, definida por faldas sobre pantalones de Capri, medias de red, joyas con la cruz cristiana y el pelo oxigenado.
Pero el verdadero éxito llego con su segundo trabajo en estudio: Like a Virgin (1984). Vendió 12 millones de copias en todo el mundo y obtuvo su primer disco de diamante. Su aparición en la gala de los MTV Music Video Award vestida de novia, con liguero, medias de encaje, un cinturón con las palabras Boy Toy y cantando sobre un pastel de boda, levantó el primero de sus grandes escándalos: Los críticos la atacaron argumentando que usaba un estilo provocativo para ocultar su falta de talento, pero eso solo sirvió para hacerla todavía más famosa.
En 1985 Madonna protagonizó sus primeras películas comerciales: Visión Quest y Buscando a Susan desesperadamente, en la que obtuvo buenas críticas. Ese mismo año se casó con el actor Sean Penn, del que se divorciaría tres años después. Se había convertido en el ídolo de moda y todo lo que tocaba se convertía en oro, pero entonces las revistas Play Boy y Penthouse publicaron unas fotografías hechas en 1978 en las que Madonna aparecía desnuda. Eso ocasionó fuertes críticas a la cantante, quien al principio trató de evitar su publicación y al no conseguirlo, agarró el toro por los cuernos y apareció en la portada del NY Post declarando “No me averguenzo“. Tras este segundo escándalo, sus detractores ya le daban poco de vida.
Sin embargo, Madonna volvió a sorprender a todos. En su siguiente álbum, True Blue, dio un giro radical. Con un tono de voz más grave y compacto, presentaba melodías y temáticas más serias; además, cambio su imagen de vampiresa por la de chica trabajadora con problemas, con un vestuario muy tapado, sin joyas, y un pelo muy corto y teñido de rubio, y la calidad de los vídeos músicales de presentación, en los que incluyó iconos religiosos, arquetipos sexuales y problemáticas sociales, era similar a la de un cortometraje, con personajes y argumento. True Blue fue un éxito rotundo: alcanzó el número uno en varios países y vendió más de once millones de copias. Según la revista Rolling Stone “Madonna vuelca su voz para gritar… como poeta popular de la clase baja americana“.
Who’s that girl (1987), su siguiente película, decepcionó (aunque las canciones de la banda sonora fueron superventas) lo mismo que su actuación como actriz de teatro en Brodway. Pero volvió a alcanzar el éxito con su cuarto álbum, Like a Prayer (1989), un trabajo mucho más reflexivo y personal que los anteriores, considerado por la Rolling Stone entre los 500 mejores álbumes de la historia. En 1990 volvió al cine con Dick Tracy, una adaptación del personaje de cómic, y ganó un Oscar a la mejor canción por Sooner or Later (compuesta por Stephen Sondheim). Con ésta y otras canciones lanzó el disco I’m Breathless, en la que adaptaba su voz al tono de cabaret de los años 30. El disco incluía como bonus track la canción Vogue, de estilo dance-house, que se convirtió en el éxito que la consagró de forma definitiva. Su siguiente gira, el Blond Ambition Tour, aunque duramente criticada por el Vaticano (que ya había prohibido a los cristianos acudir a los conciertos de la cantante en 1987), fue un éxito a nivel mundial y se plasmó en el famoso documental En la cama con Madonna.
En cambio, su siguiente álbum, Erótica (1992), y sus proyectos paralelos, el libro Sex y la película Body of Evidence (El cuerpo del delito), no tuvieron buena acogida. Madonna atravesó una época de críticas que superó con Bedtime Stories (1994). Pero en esa época se iniciaban el grunge y las boys band y ante su empuje, Madonna, aunque seguía siendo una estrella, empezaba a pasar a un plano secundario. Entonces, buscó la consagración como actriz con el papel protagonista en la película musical Evita (1996), por la que ganó el Globo de Oro a la mejor actriz y uno de los temas principales de la banda sonora, You Must Love Me (añadida por Andrew Lloyd Webber al musical original para la película), resultó ganador del Óscar a la mejor canción original en una gala en la que Madonna fue invitada a interpretar esa misma canción.
Fue en esa época, el 14 de octubre de 1996, cuando dio a luz a su primera hija, Lourdes María, nacida de una breve relación con su entrenador personal, Carlos León. Poco después, volvió a sorprender a propios y extraños yéndose a vivir a Londres, según ella para estar cerca de Guy Ritchie, que se convertiría en su segundo marido. En Londres grabó su séptimo álbum, Ray of Ligth (1998), en el que Madonna, que afirmaba tener mayor espiritualidad desde el nacimiento de su hija, abandonó la temática sexual como centro de sus canciones y vistió sus vivencias personales con sonidos de Oriente.
Su siguiente película, The Next Best Thing (Una pareja casi perfecta), rodada en el año 2000, fue un fracaso, aunque en conjunto, el nuevo milenio sentó bien a Madonna. Su boda con Guy Ritchie y el nacimiento de su segundo hijo, Rocco John, coincidió con el lanzamiento de Music (2000), uno de sus álbums más exitosos, en el que volvió a su faceta más festiva, con un estilo dance y house. Además cambió de nuevo de imagen y coreografía, con ropa y sombrero vaquero y musculosos bailarines de look texano. De nuevo, el siguiente albúm, American Life (2003), una especie de albúm-denuncia inspirado en parte por la turbulenta situación política de la invasión de Irak, fue un fracaso. Y de nuevo, cuando muchos la daban por acabada o repetitiva, sorprendió con otro albúm, Confessions on a Dance Floor (2005), que supuso el retorno triunfal de Madonna al liderazgo de la música pop.
Tras el éxito de Confessions Tour, la gira musical mejor remunerada de la historia según la revista Forbes, y después de adoptar al pequeño David en Malaui, Madonna, con una imagen más madura, comenzó 2007 participando en Live Earth con una nueva canción al lado de Pharrell Williams. Ese mismo año Madonna decidió terminar con Warner Bros. (con la que había estado en litigio en el año 2004 por la supervivencia de Maverick, su sello personal, que terminó desapareciendo del mercado) y unirse a Live Nation, con la que ya tiene pensado editar un nuevo álbum para el año 2010. Pero antes, ha grabado con Warner Bros. un último álbum en el que opta por renovarse una vez más. Así, Hard Candy tiene como estilo principal el hip hop, acompañado de funk, R&B y pop urbano. Además, está previsto que para octubre de 2008 salga un recopilatorio que incluye canciones nunca editadas.