Para acabar bien el fin de semana y dormir tranquilamente el domingo de cara al trabajo del lunes no hay nada mejor que ver “Cuarto Milenio”.
A algunos seguramente les sirva para relajarse, para reír y dormir como angelitos después; pero a otros me consta que les produce desazón y miedo, aunque no por ello dejan de verlo; al contrario, se sientan delante de la televisión a mirar asustados las imágenes que ofrece el programa, a escuchar los sonidos extraños y las explicaciones pseudocientíficas que brindan unos supuestos expertos en fenómenos paranormales. Y es que el tema de este tipo de fenómenos es atractivo para muchas personas desde siempre y también, desde siempre, son discutidos, encontrándonos con defensores de su veracidad y detractores de la misma. Ello pone de manifiesto que de científico tiene poco, o más bien nada, por mucho que el presentador Iker Jiménez intente hacernos creer lo ...




